Qué buena está la televisión!


Por Marcelo Cogan

Es tiempo de vacaciones, pero muchas familias, por las obligaciones laborales deben quedarse en casa y el tema del tiempo libre de ellos es una preocupación. Lamentablemente, entre la tele y la computadora los chicos reparten ese “hermoso” tiempo. Hoy nos dedicaremos a la tele y su influencia en la cultura, los hábitos familiares y sociales. La televisión hoy en día acompaña de una pobre manera a la población a la hora de afirmar valores.
Los casos de programas o canales que aportan valores o contenidos de gran nivel, son contados con los dedos de una mano. Por las encuestas y los estudios que se han realizado, nos hemos enterado de que en nuestro país los chicos están entre los que más tiempo por día pasan frente al televisor -se afirma que un promedio de seis horas diarias-. La verdad, es mucho.
Cuando psicólogos y educadores analizan el hecho, hablan de falta de comunicación en el ámbito familiar. Puede que sea así; es claro que hay situaciones diversas, como por ejemplo la ausencia que se provoca cuando los padres tienen que trabajar todo el día fuera del hogar.
Quizás sea importante imaginar al niño sentado solo viendo la tele. Pensemos que él no interactúa sino que es mero receptor con aceptación de todo lo que ve. No es una novedad que algunos programas de dibujos animados son peligrosos en sus contenidos por estar cargados de violencia y de situaciones que rayan en la inconveniencia. Hay que entender que cuando está solo, el niño piensa que todo lo que ve es bueno para él. Y si no tiene a uno de sus padres para explicarle lo que ve y advertirle -o directamente cambiar de canal- la situación se puede complicar.
Cuando uno habla con entrenadores de fútbol infantil, ellos comentan que gracias a la televisión los chicos aprenden jugadas y saben cómo colocarse en la cancha. Ahora imaginemos si no es posible que la misma experiencia se aplique a programas que muestran situaciones de violencia (por ejemplo, se enseña sobre el uso de armas), o más sutiles, en las que los malos siempre ganan, o en las que, para ganar, hay que hacer cualquier cosa. ¿No será posible que ellos incorporen como válidos estos datos que reciben?
Otro tema adyacente es quién tiene el control de la tele y quién decide lo que se ve. En el horario central y durante todo el día y más allá del rating, los chicos ven Canal 13 y Telefe, America, etc. Todos estos canales tienen una propuesta de programas de baja calidad, basados en al mutua mención de unos sobre otros con lenguaje procaz y explícito; insultos, gritos, peleas sin sentido. Ellos, los productores y directores, tienen bien en claro que los chicos ven estos programas y por lo que se ve no les importa ni la educación, ni los valores.
Por otra parte las publicidades televisivas tampoco escapan al descontrol, ya que con tal de venderle algo a los chicos ofrecen con los productos juguetes. Sobre este tema ustedes dirán ¿qué hay con eso? Es lo mas normal? Bueno, ya no lo es tanto, por ejemplo en Brasil hay una discusión entre Mac Donalds y el estado Brasileño, por que afirman que no está bien inducir a una dieta mediante el ofrecimiento de juguetes de regalo.
Entonces, ¿todo es inocente? Si entendemos que en nuestra sociedad están fallando los valores, ¿está bien que aceptemos cualquier cosa? Hay que buscar alternativas a la tele.
Por ejemplo, si estamos cenando, apagarla y conversar en familia. ¿Es muy de extraterrestre este pedido? ¿O no es interesante lo que nos puedan contar los chicos sobre su actividad del día? ¿Es muy loco leerles un libro? ¿Ir a su cuarto y jugar con ellos? Si todo esto es imposible es que estamos, como dicen los mismos chicos, “hasta las manos”.
Busquemos la forma de estar, de hablar, de compartir. Ellos son lo mejor que tenemos y no creo conveniente que sean educados y manipulados por una televisión que por ahora sólo empuja al consumo y no a la formación de valores.


La oportunidad de avanzar más


Por Marcelo Cogan

El año que ha pasado mostró todas las aristas de una sociedad compleja y en movimiento, desde la satisfacción por la consolidación de la estabilidad económica, al drama de la violencia. En Hurlingham, hemos vivido un año con hechos que han marcado al distrito. Por un lado todo el tema de obras, el avance del estado y la inversión en el municipio. También participamos de las elecciones abiertas y la consolidación política del intendente Acuña, luego plasmada en la elección de octubre. En el medio, el caso Candela que ha, en cierto modo, mostrado la problemática de la seguridad en un distrito donde hay que trabajar mucho más.

Ahora bien, espero que durante el año que empieza se puedan concretar algunos puntos muy importantes para el partido, entre ellos el Código de Ordenamiento Urbano, herramienta sin la cual poco podrá hacerse si la intención es crear más desarrollo, o pensar al distrito con una mirada estratégica. Al respecto, el intendente tiene otra opinión (ver pág. 4). Estaría muy bueno que se siga avanzando hacia otras zonas con el plan de cloacas y de agua potable, algo fundamental para cualquier plan de prevención sanitaria que se quiera llevar adelante. En lo social, es importante que el Estado Municipal llegue con fuerza a los barrios más ca-renciados con políticas más agresivas que generen cambios definitivos y sustanciales. Un ejemplo de esto es el Barrio Libertad, una barriada dejada a la buena de Dios, donde solo el acompañamiento y la solidaridad de algunas personas intentan mostrar otro camino. Para este barrio y otros mi deseo es que lo urbanicen como ha sucedido en la “Carlos Gardel”, que les asfalten a ellos también sus calles, que funcionen sus resumideros cloacales, que les lleguen distintos planes del gobierno nacional mediante el gobierno municipal.

Ahora, el intendente tiene mucho poder legal delegado hacia su persona por la población en las elecciones de octubre, hecho que le ha brindado, como ya sabemos una mayoría casi absoluta (15 bancas sobre un total de 20) en el Concejo Deliberante, y pienso que no tendrá excusas para llevar adelante políticas sociales proactivas e intensivas.
En lo institucional sería muy importante que en el 2012, por fin aparezca el diálogo entre oficialismo y oposición. En este sentido, Acuña prometió recorrer ese camino (ver pág.3 y 5). Es seguro, que de efectivizarse esta metodología de comunicación, toda la comunidad se verá beneficiada.

En el ámbito comercial e industrial de nuestro partido esperamos un desarrollo más fuerte que lleve a consolidar la idea del compre local, para así tener más fuentes de trabajo. Es cierto que las tres Cámaras de Comercio de nuestra zona (Hurlingham, Morris y Tesei) trabajan mucho y ayudan a sus asociados, e inclusive será bueno y oportuno un trabajo más estrecho entre las Cámaras y el municipio, no sólo para la ocasión de realizar la Expo Hurlingham.
Por último, me encantaría ver a las calles del partido en perfecto estado, ya saben que transitar por el distrito no es fácil, las calles Hurlingham, Tesei y Morris, dan cuenta de esta situación.

Con relación a nosotros co-mo medio de comunicación, ofrecemos seguir entre-vistando y brindando espacios a todos los sectores de la vida política, para de esta manera ir colaborando en el conocimiento de las distintas propuestas e ideas. A veces caen bien y otras no, pero nosotros mostramos a quienes dicen cosas y que cosas dicen.
Tampoco podemos seguir “instrucciones” sobre que temas escribir o no, estamos en democracia y la opinión de todos tiene el mismo valor y eso es algo que si no se mamó de chico, es hora de aprenderlo por el bien de todos.

Finalmente, estamos en un período de la historia donde el gobierno nacional, provincial y municipal que son del mismo signo político, han ganado por un gran margen, hecho que brinda la oportunidad a esta ad-ministración, de realizar las obras que nos lleven hacia el progreso social, económico, educativo y sanitario del partido de Hurlingham.