Edenor volvió a desatar la indignación
de los vecinos

A aproximadamente un año de las protestas de los usuarios, se reiteraron los cortes de energía. La empresa Edenor no da respuestas convincentes a los vecinos, que protestaron cortando calles y reclaman soluciones urgentes.
Hastiados por los sucesivos y prolongados cortes de energía eléctrica, vecinos de Hurlingham continuaron durante el pasado mes con las protestas contra la empresa Edenor, que sigue sin dar respuesta al pésimo servicio que brinda y que, año a año, con el aumento del consumo durante el verano, reproduce y profundiza idénticos problemas.
Los reclamos tuvieron su epicentro la noche del miércoles 18 de enero, cuando fue desbordada la paciencia de los clientes de Edenor de la zona de Ejército de Los Andes, quienes durante esa jornada decidieron cortar Vergara en distintos puntos. Así, las protestas se hicieron oír, con quema de neumáticos e interrupción del tránsito de la avenida en Vergara y Marqués de Avilés, el paso a nivel de la Línea Urquiza de la calle Granaderos, el cruce de las vías con la avenida Roca y el cruce de Roca y Alvarez Thomas.
“No nos quedó más remedio que tomar esta medida drástica, porque desde hace varios días que venimos padeciendo estos cortes, que en algunos casos se extienden durante veinte horas”, dijeron los vecinos, quienes agregaron que “nos cansamos de pedir explicaciones, tanto telefónica como personalmente, a la empresa, pero siempre evaden la respuesta. En la oficina de la avenida Roca dicen que no pueden respondernos porque sólo es una oficina comercial”.
Del mismo modo, dicen haber llevado sus reclamos a la Municipalidad de Hurlingham, sin haber obtenido hasta el momento ninguna solución a sus urgencias.
Sin palabras
La Opinión de Hurlingham mantuvo una breve comunicación telefónica con un miembro del área de Prensa de la empresa, el señor Alberto Lippi, quien nos explicó que el origen de estos problemas tenía varias causas, entre ellas la demora en la construcción de una subestación en Ituzaingó (ver recuadro), hecho que sobrecarga a las otras instalaciones.
Respecto al por qué de los cortes puntuales en una determinada zona del distrito, Lippi los atribuyó probablemente a alguna falla de instalaciones puntuales. Y admitió algunos “errores” en la comunicación para dar respuestas concretas a los clientes, lo que genera una doble irascibilidad entre los clientes afectados por la falta de servicio.
A comienzos del año pasado, vecinos y comerciantes de distintos barrios, especialmente de Villa Club, habían sufrido las consecuencias del deficiente servicio de Edenor, con prolongados y continuos cortes, que derivaron en protestas ante la sede de la oficina comercial en Hurlingham.
La actuación de la Sociedad de Fomento del barrio ante el Ente Nacional Regulador de la Electricidad para que se atendieran los reclamos de los perjudicados derivó en una resolución del organismo, donde se indicó la verificación de las infracciones cometidas por Edenor y se estableció un resarcimiento para los usuarios afectados por el corte en el suministro del servicio.
Sin embargo, Edenor volvió a evidenciar la precaria prestación del servicio con nuevos y extensos cortes durante todo el año pasado y, especialmente, a fines de 2011 y comienzos de 2012, con la llegada del verano y el consecuente incremento de la demanda.
A oscuras
La construcción de la subestación de Edenor en Ituzaingó es un tema que aun no fue zanjado debido a la resistencia expresada por los vecinos del barrio donde se pretende desarrollar la obra, que aducen consecuencias nocivas para la salud en su rechazo al proyecto.
La iniciativa fue planteada inicialmente, en 2007, para el predio de “El Trote”, ubicado en el barrio de San Alberto de ese municipio, pero la gente y organizaciones ambientalistas se oponen ya que afirman que la planta sería construida con capacidad para desprender 132 mil voltios de electromagnetismo, una cifra similar al poderío de la instalada en Ezpeleta, que se encuentra bajo la mira, ya que se cree que produjo más de 200 casos de cáncer entre la población local. El Municipio, por su parte, desmiente estas afirmaciones y alega que “ningún estudio indica que es contaminante”.
La deficiente prestación de servicios también alcanzó a distritos vecinos como Morón, donde el propio intendente, Lucas Ghi, reclamó ante las firmas Edenor y Aguas y Saneamientos Argentinos S.A (AySA) medidas para evitar los cortes prolongados en los servicios de luz y agua. |