Arriba Mujeres!!
Por Tamara Flores
Este mes no es el mes de la mujer. Lo aclaro porque suele leerse cosas bonitas acerca de nosotras casi siempre en el mes de marzo, más cerca del día 8 casualmente, como si la mujer no fuese mujer durante los 365 días del año. Claro, en este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.
Sin embargo, me resisto a la idea de que el día de la mujer sea uno solo y no sean los restantes del año, ya que debemos luchar y resistir siempre a cada segundo, con cada respiro.
Con esto no quiero significar que los hombres no luchen. Al contrario, hay hombres que dan su otra mejilla a las cachetadas que les da la vida y hombres, como mi papá, que se levantan temprano y vuelven tarde a sus hogares para llevar el pan de cada día.
El asunto es que la mujer, en cualquier punto del planeta y en cualquier parte de la historia, tuvo y tiene que luchar contra todo tipo de discriminación, desigualdad y/o injusticia, a veces por el sólo hecho de ser mujer, por el sólo hecho de nacer con ovarios.
Quizá sea necesario que haga un paréntesis para admitir que hay mujeres que son presidentas de empresas y de países, hay mujeres que estudiaron y con esfuerzo lograron trabajar de lo que les gusta, hay mujeres que dan la vida por sus hijos, y esto no les basta porque además de hacer las tareas domésticas, salen a trabajar. Y así, puedo seguir con una lista larga.
No obstante esto, las mujeres de todo el mundo tenemos que seguir luchando para que se respeten nuestros derechos, para que seamos tratadas de igual modo que los hombres en cualquier ámbito, sea este financiero, jurídico, cultural. No tendríamos que ser encasilladas en "amas de casa", porque si dejáramos de limpiar y lavar, de todas formas seríamos mujeres. Tampoco tendríamos que limitarnos a ser hermanas o tías porque si no tuviésemos hermanas o sobrinos seguiríamos siendo mujeres.
En fin, una mujer, o mejor dicho la mujer de hoy puede ser madre, hermana, trabajadora, hija, abuela, estudiante, novia, ama de casa, compañera, amiga, etc. todo a la vez, y por eso es que insisto en que el día de la mujer es cada uno del año, y brindo por todas nosotras. Brindo para que este nuevo año nos traiga amor, salud, trabajo, igualdad, justicia, y sobre todo fuerza para seguir adelante, a pesar de todo, luchando contra viento y marea, luchando y resistiendo como toda mujer, como LA MUJER.
Les dejo una frase de Jacksellins Arteaga que me gustó mucho: "
¡MUJER! Eres novia, eres esposa, eres... Amante, eres madre... ¡MUJER!... Eres una rosa roja para la vida!
Y... un clavel para el amor. .
Dar es dar / Solidaridad
Por Tamara Flores
El mes de diciembre suele significar para cada persona algo distinto. Para algunos es el fin de un año lleno de mucho trabajo, para otros el cansancio acumulado por mucho estudio, para otros el estrés que significó estar de un lado para otro corriendo detrás del colectivo que se iba, detrás de una nota mas alta en el examen de historia, detrás de ese ascenso tan esperado, detrás de ese mensaje ansiado de la amiga con la que hacía tiempo que no hablábamos. Así llega diciembre.
Sin embargo, este mes nos trae algo particular: las fiestas. Y creo que para nada pasan desapercibidas, al contrario, podrían ser una excusa para pedirle perdón a quien lastimamos, para abrazar a un amigo sin miedo al ridículo, para visitar a la familia que tanto queremos pero tan poco tiempo disponemos para ver durante el año. Y si seguimos con la idea de que Navidad y Año nuevo son una excusa para hacer todo aquello que queremos hacer y no hacemos o que no hacemos porque no queremos, podríamos empezar a reflexionar acerca de cómo somos y de cómo podríamos mejorar quienes somos.
En este sentido, es que me pregunto ¿Cómo somos cuando somos lo que somos? ¿Cómo somos cuando nos angustiamos cuando vemos en los noticieros tanta indiferencia y violencia y cuando mi vecino necesita de mi ayuda y le doy la espalda? ¿Cómo somos cuando sabemos que la unión hace la fuerza, pero preferimos quedarnos sentados en nuestros sillones criticando al barrio, al país, al mundo? ¿Qué pasaría si cada uno desde su lugar aportara su granito de arena para mejorar un poquito el mundo en el que vivimos? ¿Qué pasaría si fuésemos más solidarios? Básicamente, ¿Qué es ser solidario? ¿Qué es la solidaridad?
La palabra solidaridad proviene del sustantivo latín soliditas, que expresa la realidad homogénea de algo físicamente entero, unido, compacto, cuyas partes integrantes son de igual naturaleza. La teología cristiana adoptó por primera vez el término solidaritas, aplicado a la comunidad de todos los hombres, iguales todos por ser hijos de Dios, y vinculados estrechamente en sociedad.
Sin embargo, actualmente la palabra solidaridad es harto común para nuestros oídos. Es una palabra dotada de optimismo y que usada en cualquier conversación o circunstancia denota ayuda por el prójimo. En este sentido, es indudable que cuando pensamos en ayudar al prójimo, pensamos en el otro, y esto es porque no estamos solos en el mundo. El hombre, como es social por naturaleza, no puede prescindir de sus pares. Es decir, no existen personas totalmente aisladas, escindidas unas de otras cual si fuesen islas que ni saben de la existencia de otra. Todo lo contrario, nos es necesario la presencia del otro, de la madre, del amigo, del vecino. Incluso, nos es necesario ser solidarios, porque cuando lo somos y cuando lo son los demás, nos sentimos mejor. Acaso, ¿no es agradable la sensación de descargar nuestras penas con un amigo que está ocupado pero que se hace el tiempo para escucharnos? ¿No nos sentimos útiles cuando llevamos un bolso de ropa que no usamos a un comedor de chicos carenciados?
Ser solidario puede que signifique, entre otras cosas, compartir la mochila del viaje de la vida con nuestros pares, compartir costumbres, un idioma, pensamientos, etc. No obstante esto, casi nunca tomamos conciencia de esto. Nos encerramos en nuestras casas y en nuestras corazas para aceptar como seres pasivos todo lo que los noticieros nos muestran.
Preferimos amargarnos y sentir una brutal culpa viendo como chicos no tienen nada en África, pero nos "olvidamos" que en nuestro propio barrio hay chicos que sufren necesidades de todo tipo: económicas, emocionales, psicológicas, etc. Sentimos mucho dolor cuando sabemos de casos de indiferencia y discriminación, pero ni saludamos al vecino que vive al lado.
La solidaridad implica generosidad, afecto, comprensión, compasión, amor, respeto, apoyo. Implica que pensar en el bien común es olvidarse por un rato de uno, para entender al otro en su dolor, en su carencia. Por esto mismo, la solidaridad nos brinda el sentimiento de unidad y fusión entre personas que pueden sentirse parte de algo, como trabajar juntos para llegar al mismo objetivo o luchar juntos por determinada meta.
Por último, lo más importante de ser solidario es el hecho de ser sinceros con nosotros mismos y con los demás, porque ¿De qué sirve preocuparnos por la sociedad, o por la gente necesitada, si en el momento en que alguien cercano nos necesita nos excusamos y brillamos por nuestra ausencia? Ser solidario en la sociedad, entonces, también implica valor, sinceridad y desinterés en una actitud solidaria antes que nada con el vecino, con el amigo, con el padre, con el de al lado.
La solidaridad nos habla, nos grita en estas fiestas, nos interpela y nos envuelve en una profunda reflexión para mirar más allá de nuestras narices. Para entender y saber que tomando conciencia de que siendo solidarios con los demás, estamos aportando nuestro granito de arena para mejorar nuestras vidas, nuestros barrios, nuestro país, nuestro mundo. La solidaridad nos llama y nos dice ¡Felices Fiestas! ¡Dar es dar!. |